La calidad nace del respeto: a la tierra, al trigo y a quien lo come.

Cultivamos exclusivamente trigo Senatore Cappelli puro, en tierras propias en Minervino di Lecce. Sin fertilizantes químicos de síntesis: aceptamos un rendimiento hasta un 60-75 % inferior al de los cultivos intensivos, a cambio de un trigo limpio y vivo.

La rotación de cultivos y el abono verde natural alimentan la tierra en lugar de forzarla. Cada campo descansa y se regenera, estación tras estación, como hacían nuestros bisabuelos.

El trigo se limpia mecánicamente y se almacena sin pesticidas, con antiguas técnicas campesinas. Laboratorios independientes acreditados certifican cero residuos de glifosato.

La molienda lenta a la piedra, a baja temperatura y con descascarillado ligero, conserva el germen vivo del trigo: proteínas (12,58 g por 100 g), fibra (3,27 g por 100 g) y el aroma auténtico del grano.

La pasta se trefila al bronce y se seca lentamente a baja temperatura: la superficie rugosa retiene la salsa y la cocción queda siempre al dente.

Transformamos nuestro trigo con el máximo respeto por el medio ambiente: energía usada con criterio, envases reciclables y cadena corta, del campo al paquete.

En la finca no se tira nada: el salvado y los subproductos de la molienda vuelven al ciclo agrícola como fertilizantes naturales. Así cerramos el círculo.
Análisis químicos certificados por laboratorios terceros acreditados, por 100 g de pasta.
Muy por encima de los requisitos legales: fuerza, consistencia y cocción siempre al dente.
Un aporte superior al de las pastas convencionales, para el equilibrio de la flora intestinal.
Con grasas saturadas (0,45 g) y azúcares (1,68 g) casi a cero.

Los análisis de laboratorios terceros acreditados lo confirman negro sobre blanco: glifosato no detectable. La prueba concreta de una agricultura que nutre la tierra en lugar de forzarla.
Cero residuos de glifosato verificado por laboratorios independientes acreditados. Valores nutricionales certificados por análisis químicos. Envases reciclables y filosofía «no desperdiciamos nada».